Año inolvidable, balance en rojo

Mañana se presenta a la Asamblea de socios el BALANCE 2017/2018, un resumen simplificado dice que el club  tiene una deuda de 12 millones de dólares y un pasivo de 2.000 millones de pesos. La causa más concreta es la compra de jugadores y la suba del dólar. 

La realidad es que se pasó de tener el mejor balance de su historia en la temporada 2016/2017 a cerrar en negativo el de 2017/2018. 

Esta realidad indica algo muy claro, en el próximo mercado de pases, el club necesitará desprenderse de alguna de sus joyas en una cifra cercana a los 15 millones de dólares para equilibrar los números que hoy por hy representan un balance deficitario.

La principal razón del bache económico es la compra de refuerzos y el impacto que produjo la devaluación del peso en las cuotas que restan cancelar por los pases de esos futbolistas.

Esa deuda asciende a 12 millones de dólares, que River deberá abonar durante el transcurso de este año a Liverpool de Uruguay (por Nicolás De La Cruz), San Pablo de Brasil (por Lucas Pratto), Porto de Portugal (por el colombiano Juan Fernando Quintero) y Hellas Verona de Italia (por Bruno Zuculini).

Esos 460 millones de pesos explican en gran parte por qué River cerró el balance de 2018 con un déficit de 521 millones de pesos.

“La deuda de este último balance se originó por compra de jugadores y la vamos a saldar con la venta de jugadores. No vamos a recurrir al fideicomiso. Operativamente River está equilibrado”, afirmó el vicepresidente primero, Jorge Brito.

Es decir que, una vez más, tal como ocurre desde hace años en el fútbol argentino, River deberá recurrir a la venta de futbolistas para equilibrar su tesorería. La necesidad de River ratificará que el país es exportador de materia prima. 

Seguinos en:

Agregá tu comentario